domingo, 20 de mayo de 2007

"Un futuro conflicto entre Israel e Irán es algo inevitable"


PARATY (BRASIL) 12.08.06. Christopher Hitchens es un provocador nato. Siempre le ha gustado ir en contra de la corriente mayoritaria y quizás es por eso que ha dejado de ser un intelectual de izquierdas. Ha llegado a haber tantos como él que decidió cambiar de bando. Como ahora todo el mundo se dedica a criticar a Bush, él, por llevar la contraria, lo defiende. En los años 60 Hitchens era un trotskista y luchaba contra la guerra del Imperio en Vietnam, hoy defiende la guerra en Irak y se une al bando de los neoconservadores de la Casa Blanca en esta "interminable" guerra entre Occidente y el "fascismo islámico", como lo llama él.

Hitchens tiene tantos admiradores como detractores, pero lo que nadie puede negar es su mordacidad intelectual y su talento como periodista. Considerado para el periódico "The Observer" el mejor ensayista que ha producido Inglaterra desde la muerte de George Orwell y nombrado en el año 2005 uno de los cinco intelectuales más influyentes del mundo por la publicación "Prospect Magazine", Hitchens, la verdad, no deja títere con cabeza. Admirador profundo del propio George Orwell, sus refinadas y argumentadas críticas han puesto en evidencia a personajes tan dispares como Henry Kissinger, Bill Clinton, Madre Teresa de Calcuta, Lady Diana o el mismísimo George W. Bush.


Este intelectual belicoso de 57 años de edad, con residencia en Washington D.C. y declaradamente radical, está ahora inmerso en una guerra fraticida contra todo tipo de visión teocrática de la vida, venga ésta de donde venga. Para él, la utopía ya no es una sociedad socialista, sino una sociedad secular. Y de eso va precisamente su próximo libro: "God is not Great" (Dios no es grande), que según declara el propio autor no es solamente una crítica al Islam. "Es una obra contra la creencia en Dios en general", dice. Hitchens es un crítico que nunca tiene miedo a decir lo que piensa y sus artículos en el "Daily Mirror", en la revista "Vanity Fair" o en el portal virtual "Slate" así lo acreditan. Auténtico francotirador con pluma de escribir, Hitchens es de aquellos que siguen luchando para que el periodismo sea ese arte dedicado a encontrar y contar la verdad.


Las críticas de este inglés excéntrico son siempre punzantes, pero su personalidad es todo lo contrario. Estamos en la Fiesta Literaria de Paraty, una localidad preciosa de la costa de Brasil, y este 'monstruo' de las letras, que acaba de tener un agitado debate con Fernando Gabeira del Partido de los Verdes de Brasil, se convierte de repente en una persona amable y apacible que sonríe al interlocutor y le manda sentarse para tener una conversación más tranquila y distendida. Hace mucho calor. El polémico escritor está bañado en sudor, bebé un sorbito de su inseparable Cachaça (Hitchens es de esos intelectuales que beben y fuman mucho) y comenzamos la entrevista.

Usted, aparte de ser un periodista que ha estado varias veces en la línea de fuego, también es un intelectual que se interesa mucho por la literatura. ¿Cree usted que el reportaje periodístico puede llegar a ser una obra literaria?

Hitchens: Yo creo que sí, pero eso es aún algo que estoy indagando. En la historia ha habido muy pocos ejemplos que hayan logrado esto. Quizás el mejor ejemplo sea el libro "Homenaje a Cataluña" de George Orwell. Una obra magnífica. Un libro muy bien escrito que al final ha demostrado decir la verdad. Ahora tenemos acceso a documentos del bando republicano en la Guerra Civil española y del Partido Comunista de la Unión Soviética y podemos decir con toda seguridad que fue verdad que el Partido Comunista persiguió a los milicianos del POUM (Partido Obrero de Unión Marxista) y que en Barcelona hubo una guerra entre las diferentes facciones que formaban el bando republicano.

Entonces, ¿usted cree que el periodismo puede ser objetivo? Porque a mi lo primero que me enseñaron en la facultad de periodismo es que la objetividad es imposible en el periodismo.

Hitchens: Eso es verdad, pero también es un cliché, es decir, es una tautología, una verdad absoluta. Claro que el periodismo no puede ser 100% objetivo, pero ésa no es la cuestión. Lo importante es la lucha por presentar los hechos con objetividad. ¿Si eso es deseable y posible? Y yo creo que sí. Es deseable… y es posible.

Pasamos ahora ya más a los acontecimientos que están sucediendo en la actualidad. ¿Usted cree que Israel y los Hezbolá van a respetar el alto al fuego aprobado en la última resolución de las Naciones Unidas?

Hitchens: Lo dudo mucho. Las dos partes no están totalmente satisfechas con esta resolución.

¿Cree entonces que se va a intensificar el conflicto? ¿Que va haber una escalada de la violencia?

Hitchens:
Con toda seguridad. Realmente esta guerra es sólo el anticipo de la verdadera guerra entre Israel e Irán. Un futuro conflicto entre Israel e Irán es algo inevitable. Esto es sólo un juego de niños en comparación con lo que está por llegar.

¿Puede ser esto entonces el inicio de la tercera guerra mundial como predicen muchos?
Hitchens: Puede ser. Está claro que Irán ya se ha vuelto incontrolable. En el tema de la energía nuclear ya no escuchan a las presiones de los Estados Unidos, tampoco le hacen caso a la Unión Europea y mucho menos siguen los consejos de las Naciones Unidas. Los Ayatolás tienen un discurso apocalíptico y mesiánico. Para ellos ésta es una guerra santa entre los fieles a Mahoma y los infieles. Esta gente es muy peligrosa. Es por eso que yo no quiero que tengan armas nucleares.

Pero por el otro lado también tenemos el mismo discurso. Los evangelistas radicales de los Estados Unidos, apadrinados por personajes como Billy Graham y con mucha influencia en la Casa Blanca, también hablan de que estamos cerca del Apocalipsis y del Juicio Final.
Hitchens: Sí, pero esa gente tiene cada vez menos influencia. Conozco bien a los evangelistas. Los he atacado toda mi vida y los seguiré atacando.

¿No cree que su belicosidad contra el Islam, en general, y contra el fundamentalismo islámico, en particular, ayude a alienar aún más a la comunidad musulmana, sobre todo en su país: Inglaterra?

Hitchens: Yo no obligo a nadie a actuar de determinada manera. Cada uno es libre de pensar y actuar como él quiere. Yo diría que la palabra 'alienar' no es la más adecuada. Yo no quiero alienar a los musulmanes, yo quiero eliminarlos.

¿Usted entonces no establece diferencias entre musulmanes radicales y musulmanes moderados?

Hitchens: No. Ésa no es mi tarea, ése es el trabajo de los propios musulmanes. Al final unos apoyan a los otros. Yo no he visto a ningún imam criticar abiertamente la quema de sinagogas o la quema de templos cristianos por parte de los musulmanes radicales.


Entonces, ¿para usted está claro que va a haber un conflicto étnico-religioso en Gran Bretaña?

Hitchens: Con toda seguridad. No sólo en Gran Bretaña. En todo el mundo. Esto empezó todo en 1989 cuando Salman Rushdie escribió "Los Versos Satánicos" y los musulmanes empezaron a perseguirlo y a poner precio a su cabeza.

Es decir, ¿usted defiende la tesis de Huntington del "Choque de Civilizaciones"?

Hitchens: Éste no es un choque de civilizaciones. Éste es un choque sobre el concepto de civilización. El problema es que los musulmanes moderados son rehenes de sus propios radicales.

Pero, ¿no cree que algún día Bin Laden va a ser estudiado como un héroe que luchó contra el malvado Imperio como lo hicieron Conan 'El Bárbaro' o el Rey Arturo contra el Imperio Romano?

Hitchens: Eso ya está aconteciendo hoy en día con la izquierda. Los intelectuales de izquierda admiran a Bin Laden. La revista "New Left Review" ha recopilado todos los textos de Bin Laden y los ha publicado. Bin Laden se ha convertido en el nuevo Che Guevara. Justamente por eso ya no estoy con esa gente.

Usted se declara aún hoy un materialista histórico, ¿sigue siendo también de izquierdas?

Hitchens: Yo ya no tengo alianzas políticas. Pero sí que está claro que yo pienso como un marxista. He aprendido mucho de Marx. Lo triste es que la gente se ha olvidado de los postulados de Marx, sobre todo en el tema de la lucha contra las religiones.
Hablando de religión, ¿por qué cree que el continente americano es más religioso que el europeo?

La respuesta a esa pregunta es fácil. Porque en este continente hay muchos más pobres y la pobreza y la desesperación llevan a la gente a aferrarse a la esperanza de la fe. Es muy difícil ser ateo en una región pobre.

Pero ese argumento no valdría para los Estados Unidos. Ahí la gente no es pobre y sigue siendo profundamente religiosa. ¿No será que Europa después de tantas guerras por la religión se ha dado cuenta que para solucionar sus problemas políticos es mejor dejar la religión aparte?
Hitchens: Eso puede ser verdad. Sí. Pero por ahora el único país que ha sabido separar la Religión y el Estado ha sido Estados Unidos.

Sobre el papel, pero no en la praxis.

Hitchens: También en la praxis. Este año hubo tres sentencias de los tribunales americanos condenando el uso de simbología religiosa en espacios públicos.

Bien, para finalizar nuestra pequeña conversa me gustaría simplemente darle algunos nombres y algunos conceptos y pedirle que responda a bote pronto.
Hitchens: Está bien.

1. ¿Chávez?

Hitchens: Perón.

2. ¿China?
Hitchens: Peligroso, los chinos tienen un complejo de superioridad y un complejo de inferioridad y eso es algo muy peligroso.

3. ¿Irán con armas nucleares?
Hitchens: Lo dicho. Extremadamente peligroso.

4. ¿El nuevo evangelismo estadounidense?

Hitchens: Una basura.

5. ¿La Unión Europea?

Hitchens: Demasiado pronto para poder hablar.
6. ¿El Foro Social Mundial?

Hitchens: No lo conozco, no sé lo que es.

7. ¿La Biogenética?

Hitchens: Todavía estoy estudiando este tema, pero creo que es la cosa más esperanzadora que tenemos.

8. ¿El desastre de Irak?
Hitchens: Es un tema amargo, pero yo sigo defendiendo la invasión. Creo que tenemos que enfrentar el terror con el uso de la fuerza. Sólo así podremos ganar esta guerra.

9. ¿Suiza?

Hitchens: No tengo mucho que decir. Los suizos no son una nación, son una clase.
10. ¿Las Naciones Unidas?

Hitchens: Lo bueno de la guerra de Irak ha sido que se ha descubierto que la ONU es un organismo corrupto, ineficiente y cínico. Es hora de crear otro sistema de seguridad internacional.

Publicado en Cuadernos para el Diálogo y en el Mundo Hispánico en los números de Septiembre de 2006

La 'Canarinha' pide la hora en el nuevo St. Jakob de Basilea


BASILEA. (16.11.06) El nuevo bautizo del estadio St. Jakob de Basilea no ha podido tener mejor padrino, o en este caso, madrina. Nada más y nada menos que la mejor selección de fútbol del mundo, según la clasificación de la FIFA, es decir, la selección de Brasil, con todas sus estrellas del momento: Kaká, Ronaldinho y Robinho, que volvieron a demostrar que en esto del fútbol ellos son los que tienen más estilo, aunque sea sentados en el banquillo y jugando 30 minutos a medio gas, como fue el caso de Ronaldinho.

El partido amistoso de ayer en Basilea entre las selecciones de fútbol de Brasil y Suiza fue una auténtica fiesta, tanto fuera como dentro del campo. En las gradas, el remodelado estadio de St. Jakob lució majestuoso, con cerca de 40.000 banderitas suizas ondeadas al grito del ya mítico ¡Hopp Schwyz! por una afición entusiasta y entregada, y por islitas de brasileñas y brasileños que mostraron, como siempre, toda su belleza y colorido, y toda su pasión por o 'futebole' tras cada gol de su equipo.



En el campo también se pudo presenciar un buen espectáculo. Cabe señalar además que ninguno de los 22 jugadores del inicio juega actualmente en Brasil o Suiza. El mejor fue sin duda Kaká. Este jugador se parece cada vez más a aquel Rai del São Paulo, que le ganó una Copa Intercontinental al Barcelona de Cruyff y que jugaba en el medio de campo siempre erguido y con una visión de juego extraordinaria. Kaká hizo ayer de Rai, sobre todo en el primer tiempo. Siempre con la cabeza alta se dedicó a organizar, a dirigir, a meter pases, a presionar y a correr, y la recompensa fue un curioso gol, fruto de un malentendido entre el portero helvético Zuberbühler y el defensa Djourou.



La 'Canarinha' jugó realmente bien en el primer tiempo. Las triangulaciones entre Kaká, Dudu Caerense y Elano en el medio de campo funcionaron a la perfección y Robinho y el bético Rafael Sobis mostraron mucho peligro en la punta. El primer gol del partido, sin embargo, llegó en el minuto 22 de un saque de esquina botado por Elano y cabeceado espléndidamente por el central Luisão. Como el primer gol cayó bastante pronto y la defensa helvética andaba medio aturdida con tanto pase al primer toque y, por añadidura, 13 minutos más tarde, en el minuto 35, llegó la pifia de Zuberbühler, todo parecía indicar que en el segundo tiempo los brasileños iban a seguir con el recital.


Pero no, no fue así. Como declaró Robinho al final del encuentro: "cualquier selección se motiva cuando juega contra Brasil" y en el segundo tiempo los suizos sacaron todo su orgullo y su garra y estuvieron a punto de darle la vuelta a la 'feijoada'. Los brasileños se relajaron con los cambios y la presencia de Ronaldinho sobre el terreno de juego y los helvéticos aprovecharon el despiste general para forzar, primero, un gol en propia puerta del central Maicon en el minuto 69 y, después, con la entrada de Hakan Yakin como revulsivo, para poner a la Canarinha contra las cuerdas. La jugada clave sucedió diez minutos más tarde cuando el mejor suizo de la noche Tranquillo Barnetta fusiló al portero Helton a una distancia de diez metros y éste, con unos increíbles reflejos, desvió el esférico a corner.



En los minutos finales del encuentro las multimillonarias estrellas brasileñas hicieron todo lo posible para perder tiempo y llevarse la victoria a casa, demostrando que en esto del fútbol siempre se quiere ganar, aunque sea un partido amistoso, y ofreciendo también un guiño a los aficionados suizos, que así se fueron para casa con la satisfacción de ver a su equipo tutear al pentacampeón del mundo hasta el último minuto del encuentro. En este sentido, las declaraciones al final de Luisão, autor del primer gol brasileño, seguro que ponen una sonrisa en la boca de cualquier aficionado suizo: "Hemos tenido enfrente a una selección muy fuerte, con un físico muy fuerte, que nos acabó sofocando", comentó el central.




martes, 1 de mayo de 2007

Galopando entre las fantasías del carnaval de Río


Uno de los mayores desafíos de cualquier noctámbulo, es decir, de cualquier amante de la noche y la fiesta, es ser partícipe del mayor carnaval del mundo, el Carnaval de Río de Janeiro. Esta prueba, una vez superada satisfactoriamente, convierte al mero noctámbulo en un auténtico jinete de la noche y lo consagra como noble caballero de las nocturnidades cariocas. Sin embargo, los obstáculos que se presentan ante este reto son múltiples. La familia hace todo lo posible para que el aspirante desista de la idea, porque el carnaval de Río es muy peligroso. Los amigos no dejan de traslucir cierta envidia sana, o no tan sana. La televisión habla de que en Río de Janeiro se está produciendo un Río de violencia. Y no suficiente con todo este entorno hostil, la carabela de Air Madrid pierde su licencia de vuelo, declara suspensión de pagos y el pretendiente al título de caballero tiene que comprar otro billete con Iberia.

El camino hacia la gloria está lleno de adversidades, contratiempos y emboscadas, pero el buen amante de la noche no cede en su intento. Se enfrenta a viento y marea y hace todo lo que sea para estar en ese barco aéreo que cruza el Gran Charco y lo transporta a la que se conoce en el Nuevo Mundo como a cidade maravilhosa. Las ganas por estar en la mayor fiesta del planeta superan con creces cualquier tempestad que se presente por el camino.

El noctámbulo llega a Río de Janeiro con su caballo y se enfrenta a un calor agobiante. En 12 horas pasa de las gélidas noches del invierno ibérico a las húmedas y tropicales veladas de la bahía carioca. Gracias a sus contactos en la zona, y a un milagro de Dios, consigue una habitación barata en Copacabana. Se adueña de un ventilador para soportar el calor y se tumba en su lecho, nervioso y excitado, esperando el inicio del examen.

El Carnaval empieza oficialmente el 16 de febrero, pero para entrenar sus dotes ecuestres el noctámbulo se lanza la noche del 15 a la calle porque le cuentan que hay el Bloco (desfile) dos Escravos por la Plaza Mauá. Llega allí a trote tranquilo y cuando arriba, la plaza y las calles adyacentes están llenas de gente. Se aproxima al trio- eléctrico (el camión con los músicos) y la cosa se pone a andar.


El trio-eléctrico entona un mítico sambinha para comenzar y la multitud se empieza a agitar. Empiezan los empujones, los pisotones y las avalanchas. El examinante lo pasa mal en este primer ensayo. De repente se ve inmerso en un Río de gente del cual no puede escapar. Empieza a sudar, empieza a delirar y se ve arrastrado por la corriente humana.


Todo el mundo está feliz. Todo el mundo canta y baila. Menos el noctámbulo que está agobiado por estar asfixiado entre el calor y la multitud, y por ver que casi nadie está fantaseado, o sea, disfrazado. “¿Éste es el Carnaval de Río?”, se pregunta. “¡Esto es una mierda! Prefiero mil veces el carnaval de Hío en Cangas do Morrazo, allá en Galicia, donde se disfraza todo el pueblo, desde el más joven hasta el más viejo”, exclama.

Al examinante para caballero de las nocturnidades cariocas no le queda otro remedio que seguir el paso del sambinha del trio-eléctrico para no quedar aplastado bajo la multitud, y beber mucha cerveza Skol de los ambulantes que están en el medio del Río humano, para no quedar deshidratado.

Al día siguiente el dolor de cabeza es criminal. La resaca es brutal. El noctámbulo pasa todo el día en cama y cuando llega la noche su corazón le pide juerga, pero su cabeza le pide asueto. Sus amigos cariocas le piden que baje. Su reputación como aspirante a jinete de la noche está en juego, pero el noctámbulo se lo piensa bien y se dice: “El Carnaval acaba de empezar, es mejor descansar hoy y reservar fuerzas para las pruebas más importantes”.

Esa noche el noctámbulo se queda en casa pensando que había hecho 9.000 kilómetros para estar tumbado en una habitación mugrienta, pegado al ventilador.

Al día siguiente por la noche, ya recuperado, nuestro noctámbulo consigue entrar gratis en el concurso oficial de fantasías (disfraces) del Carnaval de Río. Una prueba fácil, consistente en sacar muchas fotos y disfrutar del lujo, la belleza y la originalidad de los cariocas. El nocherniego conoce a la Aurora de Siam, ganadora en la categoría de Fantasía Show, y casi se queda petrificado para el resto de su vida, deslumbrado por la belleza de la noble dama.

El domingo de Carnaval ya empiezan las pruebas más duras. A las 9 de la mañana el jinete galopa hacia la Plaza 15, en el centro de la ciudad, para asistir al célebre Bloco do Cordão do Boitatá. El ambiente es magnífico. Por fin abundan las fantasías y las máscaras, las serpentinas y los confetis y, por supuesto, la Skol y la Brahma. Todo el mundo canta y baila al son de las Marchinhas do Carnaval y nuestro noctámbulo saca una muy buena nota en esta prueba.

Por la tarde llega la hora de uno de los exámenes más difíciles para la obtención del título de caballero: conseguir una entrada para el desfile especial del Carnaval en el Sambódromo. En este caso entrar gratis resulta imposible, puesto que las credenciales se concedieron un mes antes del evento. Las investigaciones previas indican que la broma no va a salir por menos de 100 euros, 280 reais, pero nuestro personaje está acostumbrado a lidiar y luchará hasta la última gota de sangre.

A ritmo de buen galope llega al Sambódromo y se enfrenta al batallón de reventas. Se faja bien. Recibe algunos golpes bajos, pero se defiende y lanza varios contraataques. El precio empieza a caer. 250 reais, 230 reais, incluso llega a conseguir una oferta por 200 reais. Pero el jinete no tiene compasión y sigue exprimiendo al adversario. Cuando acaba con uno, se abalanza sobre otro y así durante horas hasta que encuentra uno que le ofrece un billete del sector 11, justo en el recuo de la bateria, por 190 reais, precio de venta en taquilla.

Nuestro noctámbulo sin embargo quiere sacar matrícula de honor en esta prueba y antes de comprarle el billete a este último reventa, llama a otro de sus contactos y le plantea el tema: “Mira, yo tengo una oferta para el sector 11 de 190 reais, ¿mejoras ese precio o no?” y va el contacto y dice: “Tá bom, eu faço por 180”. Bingo, premio concedido. El aspirante a caballero saca una nota excelente y entra a la Catedral del Carnaval por el ‘módico’ precio de 65 euros.

El esfuerzo vale la pena. El desfile especial de las escuelas de samba es sin lugar a dudas o maior espetáculo da Terra. 9 horas, sí 9 horas (de las 9 de la noche a las 6 de la madrugada) de un Río de música, danza, teatro, coreografías, acrobacias, innovación, originalidad, armonía, colorido, esplendor, exuberancia, brillo, pasión, dedicación, estupor, admiración, pasmo, sorpresa y extenuación.

Nuestro noctámbulo pasa, en una noche inolvidable y frenética, del África del Sur de Nelson Mandela y el fin del Apartheid, a hacer la fotografía de la subida de falda que consagró a Marilyn Monroe. De sambar con las bellas guerreras Candaces africanas, a participar en los juegos panamericanos de este julio en Río de Janeiro. De ser un vikingo de la corte de Odín, a ser un sindicalista de la Baixada Fluminense de la periferia de Río. Exhausto, al final de la velada, acaba incluso entre los dioses africanos del Candomblé, justo entre las grandes divinidades de Xangô y Oxum.

El desfile especial de las escuelas de samba es unas de las pruebas más difíciles del Carnaval de Río de Janeiro. El concursante necesita de muy buen oído para entender las letras de los samba-enredos, una buena noción del ritmo para seguir el latido de la bateria (formada por unos 300 percusionistas), un gran poder de abstracción para saltar de una esquina del mundo a otra y de una época histórica a otra en pocos minutos y, finalmente, necesita mucho aguante para resistir sambando durante 9 largas horas el fluir del espectáculo.




Después de haber superado esta prueba, la galopada ya se hace mucho más llevadera. Una vez que el aspirante a caballero de las nocturnidades cariocas sabe que tiene el título en el saco, sólo le queda disfrutar de los mejores blocos del carnaval de Río por las playas de Ipanema y Copacabana, como la tradicional Banda de Ipanema, el extraordinario Río Maracatu y el mítico Monobloco, que reúne cada año a más de 50.000 exaltados, que no paran de saltar y bailar durante horas y horas en un éxtasis de felicidad brasileña.

Ya bien relajado después de superar tanta prueba, el otrora noctámbulo y ahora jinete de la noche y casi caballero de las nocturnidades, se sumerge en el baño de fantasias y máscaras y el envolvente golpear hipnotizante de los bombos de las baterias de los blocos, y empieza a danzar y a cantar y a brincar carnaval como el que más, en medio de los colores anaranjados del esplendido anochecer de la playa de Ipanema.

Así, desprevenido y con la guardia baja, nuestro noctámbulo, lentamente, se convierte en presa fácil de los múltiples placeres y deleites que ofrece la noche carioca. Y es que la última prueba del Carnaval de Río es siempre la más difícil de superar, para cualquier noctámbulo.